Pachacamac

Pachacamac fue uno de los centros religiosos más importantes del antiguo Perú. Ubicado a unos 30 km al sur del Centro Histórico de Lima, en el valle de Lurín, fue un lugar de peregrinación durante más de mil años, desde la cultura Lima hasta los incas.

El oráculo de Pachacamac

El nombre Pachacamac significa «el que anima el mundo». Se creía que su oráculo podía predecir el futuro, curar enfermedades y controlar los terremotos. Peregrinos de todos los Andes viajaban para consultarlo y llevarle ofrendas, y los señores locales le enviaban regalos para ganarse su favor.

Qué verás

  • El Templo Pintado: el edificio sagrado más antiguo del sitio, donde se guardaba el oráculo. Todavía se ven restos de sus muros pintados.
  • Las pirámides con rampa: más de una docena de grandes edificios de adobe construidos por los señores ychsma, cada uno con una rampa que sube a sus terrazas.
  • El Templo del Sol: construido por los incas en lo alto del cerro principal, con vistas espectaculares del océano Pacífico y las islas de Pachacamac.
  • El Acllawasi: la Casa de las Escogidas, donde vivían y trabajaban mujeres jóvenes dedicadas al Sol, tejiendo finas telas y preparando chicha.
  • El Museo de Sitio: exhibe objetos hallados en el santuario, entre ellos el famoso ídolo de madera de Pachacamac.

La llegada de los españoles

En 1533, Hernando Pizarro, hermano de Francisco Pizarro, llegó a Pachacamac en busca de sus tesoros y destruyó el ídolo del oráculo. Dos años después se fundó Lima, muy cerca de allí.

Información práctica

La visita dura unas dos horas, caminando por senderos de tierra bajo el sol, así que lleva sombrero, protector solar y calzado cómodo. Junto al santuario se encuentra el Museo Nacional del Perú (MUNA), el gran museo más nuevo del país.