Detrás de las fachadas del Centro Histórico de Lima se esconden las casonas, las grandes residencias de la nobleza colonial. Con sus patios interiores, sus paredes de azulejos y sus balcones de madera tallada, muestran cómo vivían las familias más ricas del Virreinato.
Los balcones de Lima
Los balcones cerrados de madera son un símbolo de la ciudad. Inspirados en la arquitectura morisca, permitían a las señoras de la casa observar la calle sin ser vistas. Cientos de ellos todavía adornan el Centro Histórico, y algunos de los más hermosos se ven en el Palacio Arzobispal y en el Jirón Ucayali.
Casa Aliaga
A pocos pasos de la Plaza Mayor, la Casa Aliaga se levanta en el terreno que Francisco Pizarro entregó en 1535 a Jerónimo de Aliaga, uno de los fundadores de Lima. Es una de las casas más antiguas de América y ha pertenecido a la misma familia durante siglos. Sus salones conservan muebles, pinturas y decoraciones coloniales de distintas épocas.
Palacio de Torre Tagle
Construido en el siglo XVIII, el Palacio de Torre Tagle es considerado la casona colonial más hermosa de Lima. Su portada de piedra, sus dos magníficos balcones de madera y su patio con azulejos sevillanos lo convierten en una joya del barroco peruano. Hoy es la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, por lo que las visitas son limitadas.
Casa de Osambela
La Casa de Osambela, cerca de la Iglesia de Santo Domingo, es famosa por sus cinco balcones y su mirador, desde el cual, según la tradición, su dueño observaba la llegada de sus barcos al puerto del Callao.
Visita las casonas coloniales
Algunas casonas solo abren con coordinación previa. Pregúntanos cómo incluirlas en nuestro City Tour en Lima.

